La Morada Casa Cultural

Cuando pensamos en un nido, se nos vienen a la cabeza ideas relacionadas con pájaros, alas, tejido, afecto, trabajo colectivo, calor y la seguridad. Son esas ideas las que intentamos materializar en La Morada, cuyo nombre está relacionado con “la casa”, con el nido, con la acogida, pero sin lugar a duda también con uno de los colores asociados al feminismo: el morado. Una casa construida desde antes de su materialización, creada en la cabeza y el corazón de varias compañeras que, como yo, sentíamos la necesidad de tener nuestro lugar, nuestro rincón del complotaje, de encuentro, de la conversación, del vino, el café, la pola, las conversaciones que solo podemos tener entre nosotras, esas llamadas a través de las experiencias que pasan por el cuerpo.